La Casa de Rosi

lunes, noviembre 21, 2005

¿Adiós?

Adiós a las buenas conversaciones...

Adiós a los pequeños grandes momentos...

Adiós a los largos paseos caminando que nunca me fueron suficientes... (aunque dijera siempre lo contrario)

Adiós a los proyectos... (sigo guardando dinero para las vacaciones)

Adiós a tus ilusiones, tus fantasías, tu futura felicidad, porque ya no podré ser partícipe... (pero tú sí, eso es lo que importa)

Adiós a mi café con leche descafeinado de sobre y al tuyo, normal...

Adiós a los tazones de leche con Cola- Cao y madalenas en tu casa, la pizza y la comida china....

Adiós a las canciones que queríamos cantar... ( y que cantamos)

Adiós a los mensajes de móvil...

Adiós a los buenos recuerdos... y a los malos, ¿por qué no?

¿Adiós a todo sin más?

viernes, noviembre 18, 2005

Literatura

Los versos más tristes...

Poema XX

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: ``La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.´´

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda

lunes, noviembre 14, 2005

Dime: ¿qué haré yo sin ti ahora?

¿Qué haré yo sin ti ahora? Te echo tanto de menos...

"... si las llamara lágrimas, nadie me entendería..." P. Salinas

viernes, noviembre 11, 2005

¡No solo volvieron, sino que les entendí!

Ayer tuve de nuevo a mis alumnos chinos... Esta vez, vinieron los dos del otro día más una chica más. La clase me salió bastante bien e incluso estoy contenta porque uno de ellos sobre todo pone mucho interés en aprender y me pregunta lo que no entiende. Yo les animo mucho y cuando hacen algo bien les digo: "hen hao, wo hen gaoxing!" (¡Muy bien! ¡Estoy muy contenta! traducción para los profanos) y ves que ellos se ponen rooojos... jajaja, ¡¡¡qué monos que son!!!

El caso es que al acabar la clase, dos de mis alumnos se quedaron para explicarme una cosa... Puf, qué miedo me da cada vez que me tienen que explicar algo... El caso es que (después de que me lo repitieran como 5 veces, los pobres) ¡¡¡LES ENTENDÍ!!!

Pero no queda ahí la cosa. Cuando ya me iba (toda cargada como siempre de cosas), vi que subían a mi clase dos chinitas con pinta de estar más perdidas que un pez en el desierto... Suponiendo que me venían a buscar a mí, me armé de valor y me dirigí a ellas en chino... Me dijeron que venían a matricularse, así que las llevé al aula y rellenamos la inscripción y de paso hablé un poquito con ellas... ¡¡¡HABLÉ CON ELLAS Y LAS ENTENDÍ!!! Yo les decía que no hablaba muy bien el chino, pero ellas insistían en que lo hacía muy bien... Qué ilu...

Wo hen gaoxing!!!

Zaijian!

miércoles, noviembre 09, 2005

¡Primera clase con los chinos!

Ayer, 8 de noviembre, tuve mi primera clase con los inmigrantes chinos... Puf, las cosas no salieron como yo imaginaba (tal vez porque quería imaginarla más fácil, jejeje). El caso es que solo llegar al centro, ya tenía a mis alumnos en la puerta esperándome. Eran tres, por cierto. Me puse un poco nerviosa porque iba muy cargada con las fotocopias, el diccionario, las carpetas, el bolso, la botella de agua, etc. y cuando subí andando los dos pisos del centro, me encontré con que el aula estaba cerrada, así que tuve que dejar las cosas (todas) en el suelo y bajar a por las llaves.

Al entrar, lo que mejor entendieron fue mi: "Nimen hao" (Hola, para los profanos...). A partir de aquí, la cosa se torció. Uno de los alumnos empezó a ametrallarme con su chino exlicándome no sé qué: yo creo que me decía que no tenía tiempo de quedarse (pura deducción) y que no podría venir hasta el día 12, pero la verdad es que NO ENTENDÍA NADA... Solo pensaba: "¿Cómo me he metido yo en esto?". Como no le entendía, se me ocurrió la "genial" idea de que me lo escribiera, lo cual me derrumbó más, porque no entendí ni un solo garabato, ah sí! el nº12! y porque estaba en números arábicos!

Al final, este chico me dijo que se iba y pude empezar la clase. Debido supongo a que estaba un poco nerviosa, empecé un poco acelerada, pero me fui tranquilizando con el tiempo.

Me supo mal porque les decía cosas en chino que yo pensaba que dominaba a la perfección y resultaba que les costaba entenderme: o tenía que repetir o lo tenía que escribir... Pero bueno, creo que en general no me fue tan mal. La prueba de fuego será el próximo día. Ya me han dicho las chicas de la asociación que cuando el curso no les gusta, no vuelven, o sea que... Ya veremos si vuelve alguno, jejeje. ¡Espero que sííí!